PUEDEN GENERAR RESISTENCIA LOS MICROORGANISMOS A LOS DESINFECTANTES

¿PUEDEN GENERAR RESISTENCIA LOS MICROORGANISMOS A LOS DESINFECTANTES?

 

Esta es una pregunta que se hacen todas aquellas personas que usan desinfectantes y no realizan una rotación de este.  Pero ¿es real o no que los microorganismos se vuelven resistentes ante el uso continuo de un mismo activo desinfectante?

Uno de los mayores problemas globales en salud pública es la resistencia a los antibióticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su portal web, indica que la resistencia a los antimicrobianos ocurre cuando un microorganismo: bacteria, virus, hongo o parásito, cambia su forma de responder a un medicamento y este se vuelve un tratamiento ineficaz. Si un microorganismo se hace resistente a la mayoría de los antimicrobianos, se conoce como “superbug”.

De acuerdo con la información proporcionada por la OMS, los niveles de resistencia a los antibióticos están aumentando en todo el mundo. La presión selectiva generada, entre otras causas, por el uso y/o abuso de antimicrobianos, tanto en la práctica clínica como en la industria, es la principal responsable de este aumento.

En los últimos años se ha observado que la aparición de la resistencia no obedece solo al uso de fármacos, sino que la exposición de las bacterias a desinfectantes puede favorecer la selección y supervivencia de microorganismos resistentes.

 

LOS DESINFECTANTES

Son sustancias químicas que no tienen actividad específica para un grupo microbiano particular y con cuya aplicación se espera reducir el número de microorganismos en el ambiente a niveles inofensivos. Una misma sustancia es capaz de afectar diferentes grupos de microorganismos y distintos blancos celulares de forma simultánea, por lo que se considera inespecífica, a diferencia de un antibiótico, que se dirige a un grupo bacteriano particular y a un blanco celular específico, por citar un ejemplo.

El objetivo de todos los desinfectantes es destruir o inhibir el crecimiento de los microorganismos; sin embargo, el término desinfectante se utiliza cuando el biocida es usado sobre objetos o superficies, mientras que los antisépticos se aplican sobre tejidos vivos.

Los desinfectantes más comunes son los derivados del amonio cuaternario (cloruro de benzalconio), las biguanidas (clorhexidina), los alcoholes, los aldehídos (glutaraldehído), los compuestos halogenados (yodo y cloro) y el peróxido de hidrógeno.

 

¿RESISTENCIA A LOS DESINFECTANTES?

Desde la década de los 50 se informó de las primeras cepas bacterianas capaces de adquirir resistencia a los desinfectantes como, por ejemplo, hacia los derivados del amonio cuaternario y se demostró la capacidad de estos microorganismos de modificar la composición lipídica de las células para sobrevivir a la exposición a estos compuestos. Sin embargo, esa situación ha ido en aumento, según algunos informes de aislamientos bacterianos resistentes a desinfectantes a nivel clínico alrededor del mundo, siendo de particular interés el incremento en la frecuencia de estos en los últimos 5 años. Es necesario destacar que un aislamiento bacteriano se considera resistente cuando la concentración mínima inhibitoria que presenta es superior a la concentración de trabajo del desinfectante respectivo, de acuerdo con las recomendaciones del fabricante, o en su defecto, del protocolo de aplicación de estas sustancias en el laboratorio donde se realizó el aislamiento.

Para Finalizar

En 2005, se analizaron muestras de agua y suelo provenientes de una pesquería en la que se usaban altas cantidades de compuestos derivados del amonio cuaternario y la compararon con muestras de suelos agrícolas. Encontraron que las muestras provenientes de la pesquería portaban bacterias muy resistentes a derivados del amonio cuaternario, demostraron que en ese ambiente se estaba coseleccionando microorganismos resistentes a este compuesto.

Para 2015 un metaanálisis, basado en secuenciación de 2522 genomas y 4582 plásmidos de bacterias, encontró que el 86 % de los genomas estudiados posee genes relacionados con resistencia a desinfectantes y metales pesados y solo un 17 % de los genomas posee tantos genes de resistencia a los desinfectantes y a los antibióticos, sin embargo, ese 17 % representa en principio, aislamientos de origen clínico, siendo las bacterias con más frecuencia identificadas en esa categoría:

Providencia, Citrobacter, Klebsiella, Enterobacter, Escherichia, Staphylococcus y Salmonella.

Además, identificaron que los plásmidos que poseen genes de resistencia son conjugativos, lo que favorece la movilización horizontal entre diferentes especies bacterianas, cuando están en estrecho contacto físico unas con otras.

Es preciso mencionar que la resistencia de estos microorganismos no solo se produce en ambientes clínicos, sino que el uso y/o abuso de desinfectantes y antibióticos a nivel domiciliar, hace que las aguas residuales y las plantas de tratamiento de éstas sean ambientes que actúan como reservorios y suplidores de resistencia.

La existencia de microorganismos con estos perfiles representa una confirmación de microorganismos resistentes a antibióticos y a desinfectantes.

La utilización de desinfectantes a nivel doméstico, clínico e industrial había sido una práctica recomendada en aras de minimizar la cantidad de microorganismos potencialmente nocivos. Sin embargo, en vista de la escalada en los niveles de resistencia conviene replantearse los protocolos de utilización, con el fin de evaluar su efectividad y en particular su forma de aplicación para minimizar la selección de bacterias cada vez más resistentes.

blog2

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *